martes, 17 de marzo de 2009

Entrevista XXX

Hola chicos, les cuento que me hicieron una entrevista super perversa en Todorelatos.com, con preguntas sexuales muy interesantes. :) Espero les guste leerla tanto como a mi me gusto responderla, esta aqui:

http://todorelatos.com/relato/63269/

viernes, 13 de marzo de 2009

¿Y como es Megan?


Bueno chicos, no me pude contener. Aquí esta la chica con la cual Mateo sueña todas las noches.



domingo, 8 de marzo de 2009

Diario de una Escort 3: El Colombiano Perverso

Estaba profundamente dormida cuando los primeros rayos del sol entraron por mi ventana y se posaron sobre mi cuerpo desnudo. Con un tierno suspiro fui abriendo lentamente los ojos, y al reconocer mi recamara sonreí ligeramente.

“Oh Dios.. me duele todo..” Dije con una mueca, sintiendo algunas “incomodidades” en ciertas partes intimas por la noche anterior. Rápidamente vino a mi mente lo que había pasado con el americano, y al ver un fajo de billetes en mi buró puse una carita de gusto.

Había valido la pena. Todo había sido delicioso y ahora tenía dinero. Genial.

Salte ágilmente fuera de la cama y me metí a bañar. Unos minutos después ya estaba sentada en la cocina esperando a mi abuela para el desayuno.

“Hola Josie..—Dijo ella mientras me daba un beso en la mejilla y se sentaba junto a mí-- ¿Vas a ir hoy a la universidad?”

“No, hoy no tengo clases aunque si un poco de tarea.” Respondí con una sonrisa. “¿Y tú tienes algún plan, abuela?”

“Si, hoy vamos a ir con Telma a un bazar a comprar Lámparas.” Dijo ella orgullosa mientras se servía un poco de jugo.

Le di una mordida a la tostada y con ternura mire a aquella ancianita que era todo lo que me quedaba. Esbocé una enorme sonrisa pensando en que ahora sí podría hacer algo por ella, ya que con lo que estaba ganando en la Agencia nuestra vida sería mucho más fácil.

“¿Abuela? Tengo que decirte algo.. “

“Dime hija.. “ Respondió preocupada mi abuela. “¿Paso algo?”

Me reí un poco. “No, no te asustes… no pasa nada. Mira, tu sabes que últimamente hemos tenido muchos problemas económicos y…”

Mi abuela puso un gesto serio.

“Y… me acaban de dar un pequeño trabajo traduciendo libros para la escuela. Estoy ganando un dinerito al mes. No es mucho, apenas $10,000 pesos, pero nos servirá.”

“Josie.. –Dijo mi abuela tomándome de las manos-- tu sabes mejor que nadie que no quiero que descuides tus calificaciones. Y esto, no sé.. respecto al dinero tu sabes que Dios nunca nos ha dejado solas.”

“Pero abuela.. no me quita mucho tiempo y además ese dinero nos hace mucha falta. El mes pasado no teníamos para pagar la luz, ¿Recuerdas?”

“Si, hija.. pero..”

“Nada, viejita terca, --Le respondí cariñosamente--no quiero que digas que no a esto. Necesitamos ese dinero.”

“Bueno… está bien. Pero no quiero que descuides tus estudios, ¿Entendido?”

Le di un sonoro beso en la frente a mi abuela.

“Prometido.. “


*** Viernes, 5 Días después ***


Camine preocupada por mi habitación, volteando a ver al pequeño celular que la Agencia me había dado el primer día. Desde mi primera misión no había recibido ni una llamada, y estaba preocupada.

¿Y si lo había hecho tan mal que ya no me querían? Oh Dios…

Los nervios me consumían, y justo cuando estaba a punto de hablar a la Agencia el pequeño aparato comenzó a sonar. Casi me aviento al otro lado de la habitación para contestar.

“¿H.hola..?” Dije con la respiración a mil.

“Hola Josie…--Respondió por el otro lado Paola con su sensual voz de siempre-- ¿Estas lista para otra misión?”

“Que bueno que me llama, Señorita Paola. Pensé que…”

“¿Qué no te llamaríamos más? No seas tonta.. –Dijo con una risita—usualmente solo le damos una misión a cada chica a la semana. Necesitamos que estén frescas y calientes para nuestros clientes.”

“Ah…” Respondí apenada, de nuevo sintiéndome la más tonta del universo. Lo que decía Paola sonaba lógico.

“Tu cita va a ser esta noche con un empresario colombiano, Alberto Cole. Vístete de forma sexy y a las 10pm va a pasar el carro de la agencia a tu casa.”

“P.ero.. no puede ser—Respondí con preocupación-- aquí en mi casa me pueden ver si viene el carro.”

“Tontita, pues espéralo a una cuadra de tu casa entonces..¿Va?” Dijo con una risita.

“Bueno.. ¿Pero no sería mejor si..”

“Bye… click”

Dios. Odio cuando me dejan hablando sola.

Enojada, me senté en el borde de mi cama y prendí la tele.


** 9:50PM **


Salí de mi casa y caminé hasta la caseta telefónica de la esquina para esperar el carro de la agencia. Como Paola me había indicado, me había puesto un atuendo increíblemente sexy para la ocasión. Este consistía en una sensual faldita de cuero negro brillante y un top elástico semi-transparente café. Como no iba a ir mostrando los pechos al aire, llevaba por debajo un lindo bra negro, y en una zona más intima una deliciosa tanguita apretada.

Complementaba el conjunto con unos tenis negros y llevaba mi cabello suelto hacia atrás.

Súper sexy. Afortunadamente la calle estaba vacía, ya que sería penoso que algún conocido me viera así vestida. Aunque por mi reputación si eso sucediera seguramente pensarían que iba a una fiesta o algo así. Nadie sospecharía que la “inocente” Josie ahora era una escort.

Puse una mueca simpática y con impaciencia volví a checar mi reloj. Justo entonces un hermosísimo BMW negro se estacionó a mi lado y la puerta trasera se abrió. Con mucho cuidado me asome y vi que en el asiento trasero estaba una chica muy linda sentada.

Se veía como de 18 años, con facciones evidentemente latinas. No era muy alta, y llevaba su largo cabello negro suelto hasta los hombros. Su rostro era peculiar, porque tenía facciones muy finas y sus ojos tenían un cierto aire oriental que la hacía ver exótica.

Mire su ropa, y me di cuenta que seguramente Paola también le había ordenado ir vestida lo más sexy posible, ya que llevaba un micro vestidito negro de tubo que se le pegaba al cuerpo de forma obsesiva. También llevaba unos zapatos negros de tacón alto y finalmente un collar delgadito de cuero negro con pequeños picos alrededor del cuello.

Le sonreí con amabilidad mientras me metía al carro.

“Hola.. soy Josie.”

“Hola Josie, soy Abril. Creo que nos mandaron juntas a esto..” Respondió con una risita.

“Si, eso creo. Por cierto ¿Qué sabes de la cita de hoy?”

“Ahhh.. pues, es con un colombiano que le gustan los juegos pervertidos. Solo eso me dijo Paola.”

“Oh..”

Me mordí los labios al oír eso. ¿Juegos pervertidos?


** 10:10PM **


Toqué el timbre de la suite presidencial del Hotel Hilton un par de veces, hasta que de repente la puerta se abrió y lo que vi me dejo impresionada.

Enfrente de mi estaba un tipo negro elegantísimamente vestido con un traje gris. Estaba impactada, ya que el sujeto tendría fácilmente una altura de 1.95 metros, y por si fuera poco su enorme musculatura le daba una apariencia francamente de miedo.

“Pasen, señoritas.. están en su casa.” Dijo con una voz ronca mientras se hacía a un lado.

“G..gracias..” Dije con torpeza y lentamente entré junto con Abril. A ver el interior de la suite quede maravillada con el diseño porque el lujo emanaba de todas partes. Todo era de color blanco, salvo algunos detalles de metal en los muebles y los cuadros. Al fondo estaba una hermosa sala con chimenea, y un poquito más a la derecha, en la terraza, un gigantesco jacuzzi servía de marco a una vista nocturna espectacular de la ciudad.

“Wow…” Dije con ingenuidad mientras el tipo se reía.

“Están hermosas Mamis. Por cierto, soy Alberto Cole, y como ustedes ven por el acento, soy de Colombia.”

“Hola.. Somos Abril y Josie..”

“Me encantan, son las dos mujeres más guapas que he visto en México, señoritas.”

“Gracias..” Dije sonrojándome. Nada como un piropo para cortar el hielo.
El Colombiano nos indicó que pasemos a la sala, y cuando me senté en el sofá vi que ya había puesto algunas botellas y hielos en la mesita de centro. Entonces con mucha amabilidad nos sirvió unas copas de vino rojo.

“Y.. díganos, Alberto.. ¿A qué se dedica?” Pregunte mientras le daba un sorbo a mi bebida.

El Colombiano se sentó en el sofá junto a mí y me acorralo contra la esquina. Coloco una de sus gigantescas manos en mi pierna y la acaricio suavemente, a la vez que me miraba con sus intensos ojos negros.

“Soy importador de productos, Josie. Y por Dios, usted esta hermosa.”

Sonreí con vanidad.

Platicamos los 3 por algún rato de cosas banales, rompiendo el hielo, hasta que ya mas animados por el alcohol el ambiente se puso más relajado y las conversaciones mas picantes.

“A ver, señoritas, ¿Cuál de ustedes dos es mejor mamando?” Pregunto el Colombiano volteando a ver a Abril, que contesto con una risita coqueta:

“Uy.. pues yo. Soy la mejor de la agencia.”

“Ah.. ¿Una experta? Excelente… ¿Y usted Josie?”

“Es que.. bueno. Yo acabo de entrar a la agencia. Apenas esta es mi segunda cita..”

“Josie, no me diga que usted no sabe mamar..” Pregunto con picardía el Colombiano mientras me acariciaba la oreja.

“Bueno, claro que se… pero.. “

El Colombiano me interrumpió y con un movimiento sensual me puso un hielo en la boca. Entonces lentamente paso la punta de su dedo por mis labios hasta que finalmente lo fue metiendo en mi boca, de atrás para adelante, como si me estuviera follando. Con una actitud picara lo apreté entre mis labios y no lo deje moverse más.

“Suelte, señorita.. me va usted a arrancar el dedo.” Dijo con una sonora risa.

“Soy nueva, pero sé hacer las cosas…” Le respondí de forma desafiante.

“Oh sí, ya vi, señorita.. es usted peligrosa, Josie..”

“Sip.. jajá…”

“Vamos a jugar un juego, señoritas.” Dijo entonces el Colombiano. “Esto se juega así.. les hago una pregunta y si no saben responder tienen que tomarse un trago rápidamente o quitarse una prenda.”

“Bueno, va..” Respondimos alegremente las dos. Se veía divertida la idea.

El Colombiano sonrió complacido al ver a tan entusiastas jugadoras, y entonces volteo a verme.

“Primera pregunta, y esta va para ti Josie. ¿Capital de Colombia?”

“Eh.. hm..—Me sabía la respuesta pero en ese momento por alguna razón se me fue de la mente-- ¿Barranquilla?”

“No, no, señorita.. no. Tómese su trago mami o quítese la falda..”

“Uy..” Dije mordiéndome los labios. “Creo que primero un trago…”

Con toda la velocidad del mundo tome mi copa y en menos de un segundo ya me había acabado el contenido.

“Ah…” Dije con una expresión de triunfo al haber salido avante de la prueba.

“Perfecto, Josie, usted sí sabe…” Respondió el Colombiano mientras me servía mas vino. “Abril.. ahora usted. ¿Nombre del más famoso emperador romano?”

“Uh.. yo.. –Dudó Abril—creo que… ¿Calígula?”

El Colombiano estallo en una risa sonora y ronca.

“J aja… No, no mamita. Es famoso pero usted se confunde. El nombre es Julio Cesar. Ahora prenda o trago, usted elija.”

Abril puso una mueca coqueta y rápidamente se quitó un zapato. Nos reímos los tres y así las cosas continuamos jugando por 1 hora más. Para ese entonces yo ya había bebido bastante y me sentía un poquito “happy”, y lo mismo le pasaba a Abril. Pero sorprendentemente el Colombiano se veía tan fresco como una lechuga.
Y claro, como no podía ser de otra manera, ahora tanto Abril como yo estábamos solamente en tanga. Ni siquiera nos quedaba ya un zapato o alguna otra prenda que dar. Al siguiente reto quedaríamos desnudas. De repente el Colombiano se levanto de su asiento y dijo:

“Y bien, señoritas.. es hora de pasar a un juego más divertido.”

“¿Qué juego?” Pregunte con voz atontada, dejando escapar una risita que fue secundada por Abril.

El Colombiano me miró con un rostro de picardía y comenzó a quitarse la ropa. Primero el saco, que tiro al suelo junto a nosotras. Luego la camisa y finalmente el pantalón. Solo se dejo los bóxers, pero aun así nosotras nos quedamos fascinadas por el espectáculo. Su cuerpo se veía increíble, como uno de esos atletas negros que corren en las olimpiadas. Con la luz de la sala su piel se veía espectacular, como si fuera una pantera.

Sus brazos eran del grosor de nuestras cinturas, y con sus piernas daba la impresión de que fácilmente podría levantar un edificio. El Colombiano nos miro complacido, lleno de vanidad, y entonces se quito la ropa interior para impactarnos aun mas.

“Oh Dios…” Dije con la boca abierta al ver a semejante miembro salir liberado. Era simplemente magnifico, no muy largo pero si grueso, con gigantescas venas marcándose en su piel y una enorme punta morada que apuntaba directamente a nosotras.

“El nuevo juego, señoritas, es que ustedes deben huir del tigre.” Dijo el Colombiano con una risita mientras caminaba hacia uno de los cajones cercanos y sacaba una imponente mascara africana de tigre. Se la puso en la cara y cuando volteo a vernos se veía francamente intimidador.

“¿H.huir del tigre?” Pregunte con nervios.

“Si.. por todo el departamento, no hay límites. Ah, y a la señorita que el Tigre agarre pues.. le van a pasar cosas muy malas.” Dijo con una voz picara.

“Oh..” Abril y yo nos volteamos a ver. “¡Corre!”

Salimos las dos disparadas por todos lados, muertas de la risa. Yo me fui a la cocina, y para mi fortuna vi que el Tigre había decidido darle caza a mi amiga primero. Abril con dificultades pudo apenas dar unos pasos cuando ya tenía al tigre encima.

“¡Ayyyyy!” Grito ella de forma simpática mientras él la tomaba del pelo y obligaba a arrodillarse en el piso. Con dificultades la chica obedeció, y entonces el Colombiano sujeto su impresionante miembro con una mano y con una actitud dominante se la metió en la boca a mi compañera.

“Mfmfmf….” Gimió ella, retorciéndose enfrente del Tigre mientras centímetro a centímetro un palo negro se le metía hasta la garganta.

“Wow..” Dije desde mi refugio en la cocina, sintiendo una oleada de adrenalina por toda mi piel. Ver a Abril ser sometida de esa manera me tenía a mil.

De repente el Tigre volteó en mi dirección y se lanzó en mi persecución.
“A..ay, no…no.. “Dije mordiéndome los labios mientras huía y saltaba por la barra de la cocina. Unas ollas cayeron al piso ruidosamente pero no me importó. Tenía que escapar del Tigre a como diera lugar.

El Colombiano saltó la barra también y me persiguió por toda la sala pero sin éxito. Yo siempre había sido muy ágil, y estaba resultando ser una presa bastante difícil de capturar. Entre risitas seguí escapándome por las recamaras, y justo cuando di la vuelta a una esquina me tope con Abril, que al ver al Colombiano detrás de mí se paralizo.

Di un brusco giro a la izquierda, y en eso oí los gritos de mi amiga. El Tigre la volvió a sujetar del cabello y la llevo contra uno de los sofás de la sala. Ahí la obligo a inclinarse hacia delante y con un brusco movimiento se coloco detrás de ella y la penetró.

“A…ah…..mmm..” Gemía Abril con la boca abierta de lujuria, mientras el poderoso mulato movía sus caderas detrás de ella a un ritmo frenético. La estaba partiendo en dos.


Me quede quietecita viendo el espectáculo, fascinada. Pero no me duro mucho el gusto porque apenas unos 10 segundos después el Tigre la soltó y se volvió a lanzar en mi persecución. Sonreí con picardía y de nuevo use mi agilidad natural para escapar una y otra vez de él, hasta que…

Al correr no vi un doblez en la alfombra de la recamara y me fui de frente hacia la cama. Cuando intenté levantarme para seguir huyendo El Tigre cayó sobre mí y me sujeto con fuerzas contra la cama.

“Uf…uf…ah…” Respire agitada, sudando copiosamente. El Colombiano también estaba cansado y pude sentir su aliento en mi espalda.

“C.corre…usted muy rápido, Josie. El Tigre va a castigarla..” Me dijo al oído.

“Ay…no. No me castigue, Tigre…” Respondí con ternura, tratando de usar mis encantos.

“Si, señorita..debe usted aprender la lección.”

Y acto seguido el Colombiano deslizo sus poderosos dedos entre mi cabello y de un jalón brusco me obligo a arrodillarme frente a él.

“A…ay…..d.duele..” Dije con una mueca, pero entonces la vi. La imponente verga del negro estaba apuntando directamente a mi boca. Dios mío.

“Ahora mamita-- Dijo el Colombiano mientras me apretaba el pelo-- debe usted tragar. ”

Abrí la boca para protestar, pero inmediatamente el movió su caderas para adelante y la gigantesca cabeza morada de su verga se metió entre mis labios sin que pudiera reaccionar.

“MFmfm…mfmfmf….” Gemí angustiada mientras el negro me apretaba contra él y me obligaba a tragar mas. Poco a poco la fue metiendo hasta la mitad y entonces se detuvo.

“Eso es, Josie.. como usted es principiante, debe aprender a tragársela TODA”

Cerré los ojos mientras unas lágrimas resbalaban por mis mejillas. A pesar de mi excitación, la situación me tenia nerviosísima. La cruel verga empujaba ahora insistentemente contra mi garganta, y como reflejo me estaban dando unas ganas terribles de vomitar. Trate de hacerme un poco para atrás, pero a pesar de mis esfuerzos el Colombiano tenía mi cabeza bien sujetada. No pude moverme ni un milímetro.

Entonces saco su miembro de golpe de mí…

“Respire mamita…” Dijo con autoridad.

“Cof …cof…P..por favor, Tigre.. yo…” Dije con nervios mientras respiraba agitadamente. Un hilo de saliva colgaba entre mis labios y la punta de su miembro. Pero apenas unos segundos después el Colombiano apretó de nuevo mi cabeza contra él y me volvió a meter la verga en la boca.

“¡Mfmfm…mfmfmfm…!”

Sentí que me estaba ahogando, y eso que solo tenía la mitad adentro. Como pude puse mis manos en sus rodillas, y haciendo uso de todas mis fuerzas trate de hacerme para atrás. El Tigre reacciono de forma agresiva.

“¡Baje usted esas manos, Josie! ¡Póngalas junto a sus caderas!”

Me asuste un poco por el tono de su voz, y rápidamente obedecí. En menos de un segundo mis manos quedaron abajo, sin oponer la menor resistencia mientras mi boca era violada sin piedad.

“Eso es, señorita. Es usted una niña muy obediente. A ver, Josie.. incline hacia arriba un poco la mandíbula, y relájese… ¿Entiende?”

Asentí con la mirada y entonces incline un poco hacia arriba mi boca. El Colombiano coloco su poderosa mano izquierda en mi garganta y comenzó a darme un fuerte masaje en ella, de abajo para arriba.

“Esto es para relajarle el cuello, mamita.. ahora se la va a comer completa, haga un esfuerzo y prepárese.”

Asentí de nuevo con la mirada. Me dolía la mandíbula de tenerla tan abierta, y el sentir las venas del negro palpitando en mi interior me producía unas cosquillitas deliciosas. El Tigre siguió con sus firmes masajes en mi garganta, fue moviendo sus caderas suavemente de atrás para adelante pero sin penetrarme a fondo aun. De repente, algo cedió en mi interior y de un movimiento mi boca fue avanzando por su palo hasta que mi nariz pego contra su espeso vello púbico.

“MFFFMMMF.f..f…..FMFMFM…” Gemí con impotencia, sintiendo que la garganta me estallaría por la presión.

“¿Ya ve que si se puede, Josie? Se la tragó usted TODA.” Dijo el Colombiano con orgullo mientras me apretaba violentamente contra su cuerpo, impidiéndome escapar.

“MFmf….MFMFMF…” Gemí mientras le daba unos golpes al estomago, poniéndome morada por la falta de aire.

“Así…aguante un poco mas, Josie.. ya casi. ¡Y baje esos bracitos, mami…!” Dijo para mi desesperación.

Me sentía a punto de desmayarme. Temblorosa baje de nuevo mis brazos, y de repente el Tigre me jalo la cabeza hacia atrás y su miembro salió de mi boca por completo.

“AAAAAAAAAhhhhhhhh…..” Respire profundamente, con muchísima saliva resbalándose por mis labios y la cara cubierta de sudor. Había sido una experiencia terrorífica, pero… el temblorcito entre mis piernas me decía que no tanto. Mi sexo estaba a mil y mis pezones se habían puesto más firmes que nunca.

Las señales que me daba mi cuerpo eran evidentes.

“Abra la boca, Josie… “Dijo con su sensual voz ronca el Tigre.

Inmediatamente obedecí y de nuevo su poderosa anaconda se deslizo hasta la mitad. El Colombiano volvió a aplicarme el vigoroso masaje y tal cual había pasado, en menos de un segundo ya tenía de nuevo todo su pene en mi interior.

“MFmf….mfmfmfm…”Gemí suavemente, ahora sin nervios. Mi rostro de nuevo estaba descansando entre sus vellos, y me dio una picazón en la nariz muy divertida. Entonces el Tigre acelero su masaje en mi garganta y sus caderas comenzaron a moverse de atrás para adelante.

Oh Dios. Se sentía riquísimo.

Mis labios se deslizaban de atrás para adelante a lo largo de todo su miembro. Tenía la boca abierta de par en par, y el sentir cada vena y rugosidad moviéndose contra mis labios enviaba señales eléctricas que calentaban violentamente todo mi cuerpo. El poderoso falo se metía y salía descaradamente por mi garganta, sin que yo pudiera hacer algo.

“Ugh…uh…ugh…” Gemí guturalmente.

“Así, Josie…así..” Me decía el Colombiano.

Era una esclava. Mi boca un juguete al servicio de mi señor, que había decidido usarla para sus sucios planes. Y me fascinaba sentirme así. Tan sucia, sumisa… usada.

Baje mis manos hasta mi sexo, y ya con una actitud desvergonzada comencé a masturbarme furiosamente. El Tigre sonrió al ver esto, y entre mis quejiditos y gemidos sujeto aun con más fuerza mis cabeza entre sus poderosas manos. Mi delicado cuerpo ahora se mecía violentamente de atrás para adelante, igualando las poderosas embestidas que el Colombiano le daba a mi boca.

Las piernas me temblaban de tanto placer, y la humedad en mi sexo y dedos me habían ver que un orgasmo estaba cerca. El Tigre gruño sensualmente, y al ver mi actitud tan receptiva fue acelerando el paso. Sus caderas ganaron velocidad y comenzó a montar mi cara de una forma casi sádica.

“Ugh…ugh…uhg…” Respondí febrilmente.

Pero entonces algo completamente inesperado sucedió…

Perdida en mamar tan exquisita verga estaba yo, cuando sentí entre las piernas algo raro. Como si un perro o gato se hubieran colocado debajo de mi y estuviera frotándose entre mis piernas. Pude oír una risita del Colombiano, y no tardo mucho en darme unos segundos para respirar. Voltee muy asustada para abajo y lo que vi me dejo helada.

Abril estaba acostada entre mis piernas por debajo de mi, mirando hacia arriba. Había colocado una almohada para darse apoyo, y al ver mi reacción me sujeto de las caderas y con un movimiento firme me obligo a sentarme en su cara.

“N..no te asustes, Josie..” Me dijo con voz baja. “Déjame comerte…”

Oh Dios. Sentí una descarga de lujuria por todo el cuerpo.

Abril hundió su rostro entre mi delicado vello púbico y comenzó a chuparme con hambre el sexo, pasando ocasionalmente su lengua en círculos alrededor del clítoris. Sus delicadas manos se mantenían apretadas contra mis caderas, y me obligaban a sentarme con más fuerza sobre su rostro.

“Oh….mmm….mmm…” Gemía Abril mientras su boca hacia maravillas entre mis piernas y su cara iba quedando empapada por mis jugos poco a poco. Sentir su respiración contra mi clítoris me estaba volviendo loca.

“E.esto es demasiado..” Dije febrilmente, llena de placer.

El Tigre no tuvo piedad. Al verme tan feliz me sujeto la cabeza de nuevo y en menos de un segundo ya me estaba impalando la boca con su carne. Ante sus bruscos movimientos solo pude gemir guturalmente.

“Ugh…ugh…..ugh….”

“Así, Josie… sea una niña obediente y tráguese su verga.” Dijo el Colombiano con autoridad.

Baje mis brazos en señal de sumisión, vencida por completo. Por un lado tenía una boca hambrienta explorando cada centímetro de mi coño, y por el otro la mas deliciosa verga me estaba violando la cara. Si… era demasiado. Demasiado placer.

Apreté los puños y con un gemidito tuve el orgasmo más fuerte de mi vida.

“¡¡MFFFm….MMMMM….mmmm…MFmfmmm…!!” Gemí retorciéndome sensualmente.

El Tigre, al ver esto, aceleró aun más el movimiento de sus caderas y en menos de 3 segundos comenzó a venirse en mi interior. Sus gruñidos sonaban como truenos, y entonces me apretó la cara con fuerzas contra su cuerpo hasta que su última gota de semen quedo depositada en mi estomago. Finalmente, con manos temblorosas, me soltó y dio unos pasos para atrás…

“Cof…cof…” Tosí suavemente, inclinando mi cuerpo hacia delante. Me sentía muy débil por el esfuerzo, pero vi que sin importar lo que hubiera pasado Abril seguía en éxtasis comiéndome el coño. Sus delicadas manos ahora recorrían mis nalgas y piernas, apretándome sensualmente una y otra vez. Sonreí ligeramente.

El Tigre dio unas vueltas alrededor de nosotras, observándonos con infinita lujuria por detrás de la máscara. Me reí un poquito, y al sentir un juguetón lengüeteo de Abril en mi clítoris di un saltito simpático.

“Has aprendido rápido, Josie. Tu boca es simplemente una aspiradora. Vamos a divertirnos mucho esta noche.”

Sonreí con picardía.

“No me importa, Tigre.. vas a tener que someternos a las dos, nunca nos rendiremos…” Dije desafiante.

“¿Ah no, señoritas?” Respondió el Tigre, con la mirada del cazador que es retado por la presa. Lentamente se fue acercando a nosotras.

Si, pensé, esta sería una noche muy interesante.


** 4:00AM **


Habían pasado unas horas y estaba exhausta y adolorida. Tenía la garganta entumecida, ya que el Colombiano nos había estado violando la cara despiadadamente a las dos, y si no fuera porque Abril a la menor oportunidad se metía entre mis piernas para comerme no hubiera sobrevivido.

A pesar de que el Tigre nos había montado de la forma tradicional en algunas ocasiones, me quedo claro que lo que a él le llamaba la atención era el sexo oral. Dios mío, había tragado semen en cantidades industriales, y por el esfuerzo y las bebidas me sentía un poco mareada. Nunca mi pequeño cuerpecito había recibido tal castigo.

Había sido una noche tremenda, y cuando finalmente el Colombiano se cansó nos dio a las dos una generosa propina y se metió a su recamara para descansar. Abril y yo nos vestimos rápidamente y unos minutos después estábamos de regreso en el BMW, que nos esperaba abajo para llevarnos de vuelta a nuestras casas.

Abril estaba muy callada y por alguna razón evitaba verme.

“¿Te gustó lo que te hice?” Pregunto de repente con mucho interés.

“Ufff…Claro. Me sorprendió ver tu cara ahí, pero.. tu boca me tuvo retorciéndome toda la noche.” Respondí con una risita coqueta.

“Me alegro…” Respondió mas aliviada. “Nunca me hubiera perdonado si.. si no te hubiera gustado.”

“Nah.. no te preocupes. Me fascinó..”

“¿Josie?”

“¿Si?”

“Sabes…si lo deseas, yo te puedo hacer cuantas veces gustes… eso. “

Me puse muy roja ante la sugerencia de Abril. La idea de tener ese precioso rostro entre mis piernas de nuevo a mi completa merced, pues me tentaba mucho. Muchísimo.

“G..gracias.. Abril. Lo tendré en cuenta.” Respondí mordiéndome los labios.

En eso el carro se detuvo frente a mi casa. Me despedí de Abril con un besito en la mejilla y en menos de un minuto ya estaba en mi recamara dándome un baño. Hoy había sido una noche loca. No solo había aprendido a hacer “Deep throat”, sino que había tenido por primera vez a una mujer entre mis piernas.

Oh Dios. Esto se volvía cada vez más complicado.

Sonreí con picardía.

Si.. más complicado, y así era perfecto.

Diario de una Escort 2: El americano Sodomizador

Me senté en la cama por unos minutos, apretando con nervios las manos. Hasta ahora todo había sido muy fácil, pero hoy en la noche seria la hora de la verdad y francamente me sentía algo asustada. ¿Con quién me tocaría salir hoy? ¿Sería un tipo guapo.. o feo? ¿Un millonario excéntrico? ¿Y si el tipo era un pervertido?

En fin. Solo me quedaba esperar.




*** En la agencia, 10pm ***




Entre lentamente al salón rojo y ahí estaba Paola esperándome.

“Guapísima .. simplemente divina, Josie..” Dijo mientras complacida me examinaba con la mirada.

“G.gracias señorita Paola.. me siento muy feliz.”

“De nada, Josie.. la agencia siempre cuida a sus chicas.”

Entonces Paola cerró la puerta del salón con llave y con un gesto simpático me señalo una pequeña maletita que estaba en la esquina.

“Ábrela y adentro encontraras tu atuendo para esta noche, Josie..”

Con una actitud juguetona fui rápidamente a abrir la maletita, pero cuando vi el tipo de ropa que estaba adentro me emocione un poco. Ahí estaba un sensual vestidito negro ajustado y una micro tanguita del mismo color, y debajo de ellos vi unos lindos zapatos negros de tacón de aguja.

Sentí una súbita ola de ansiedad por todo mi cuerpo al ver el atuendo tan descaradamente sexy, ya que tan solo hace unos días nunca hubiera considerado siquiera ponerme algo así.

“Quiero verte con eso puesto, Josie.. “ Dijo Paola con una mirada enigmática mientras se sentaba en una silla cercana.

“Pero.. ¿Aquí?”

“Si, Josie, aquí.. –Dijo Paola con una risita-- me encanta ver a mis chicas ponerse sus trajecitos.. Dame ese gusto, ¿Ok?”

“Bueno.. lo hare, señorita Paola..”Respondí con una actitud derrotada. Era evidente que en la agencia yo no tenía voz ni voto, y aun muerta de vergüenza me tendría que cambiar enfrente de mi jefa.

Con mucho pudor me fui quitando la ropa hasta quedar desnuda, y vi de reojo que Paola me observaba complacida. Como pude trate de ignorar sus miradas y entonces tome primero la delicada tanguita negra y la fui subiendo por mis piernas hasta que quedo firmemente colocada entre mis nalgas.

“Uff..” Se me escapo un suspiro.

“Te gustó ¿No es así?” Dijo Paola dándole un sorbo a una copa de vino. “Por cierto, te ves preciosa así, depilada por completo.”

“Y..yo.. no sé, es que.. se siente raro..” Conteste entre risitas.

“Ya te acostumbraras, Josie.. continua por favor..”

Asentí con la cabeza y me puse entonces el vestido negro, pero cuando estuvo en su lugar vi con horror que apenas si cubría un poquito por debajo de mis nalgas.

“Pero.. se me va a ver todo..” Dije con voz suplicante a Paola, que solo sonreía.

“Pues esa es la intención ¿No? Si te sirve de consuelo, te ves tan sexy que me dan ganas de agarrarte a mordidas.. “

Me sonroje inmediatamente al oír eso. ¿Estaba coqueteando conmigo Paola? No supe que decir y aturdida agarre los zapatos negros y me los puse. Luego respire resignada y arregle ligeramente mi largo cabello para que ondulante cayera en mis hombros.

“Espectacular, Josie.. te ves lindísima”

“Pero.. me da mucha pena.. voy mostrando todo..” Dije con voz baja.

“No te preocupes. En unos meses ir vestida así se volverá algo natural en ti. ¿Ok? Ahora bien, te informare de tu cita para esta noche. Es un empresario texano de 50 años, se llama Lothar, y lo vas a encontrar en el restaurante “Centro Castellano” en Polanco.”

“Oh.. ¿Me llevo mi carro a la cita?” Pregunte con ingenuidad.

Paola no pudo contener la risa, y durante algunos segundos no pudo ni hablar. Finalmente logro calmarse y me dijo: “¡Noooo! ¿Cómo crees? Nuestras chicas no llegan en carros viejos a sus citas. Te enviare en un BMW con uno de nuestros choferes.”

“B.bueno..” Dije apenada, sintiéndome la más tonta del universo.

“Ahora bien,--Dijo Paola con súbita seriedad-- Debo hablarte de la cita de hoy.”

“¿Si?”

“Veras.. nuestro cliente, el señor Lothar, normalmente nos solicita chicas jóvenes primerizas para sodomizarlas, y puede ser muy agresivo en ese aspecto. ¿Entiendes?”

“Oh Dios..” Me quede pasmada. Yo nunca había tenido sexo anal, y de repente en mi primera salida tener que ir con un experto pues..

…me estaba dando mucho miedo.

“Pero no te preocupes, Josie.. lo conozco bien. Él sabrá manejarte.” Dijo Paola con una sonrisa calmada.

“P..pero.. señorita Paola, ¿Y si no me gusta por atrás?”

“Mira, si sientes algún problema, dile y no pasa nada. Aunque hasta ahora a ninguna de las otras chicas le ha molestado lo que les hizo. ¿Entiendes?”

“S.supongo..aun así yo…”

“Bueno, no se diga mas Josie.. ve de una vez a la cita. ¿Ok?”

“Si, señorita Paola..” Dije tragando saliva, y entonces con muchos nervios me puse en marcha al carro que ya estaba esperándome en la entrada.




*** Centro Castellano, 11pm ***



Apenas entre al restaurante voltee a ver a todas partes y pude darme cuenta que el lugar realmente era muy bonito. Tenía una decoración rustica en madera y lámparas amarillas, y quizás por la hora estaba completamente lleno.

Sentía mi corazón latir con muchísima fuerza, ya que estaba simplemente aterrada. Y así me quede paralizada en la puerta hasta que una de las meseras se me acerco y me pregunto: “Hola.. ¿Puedo ayudarte?”

“S..si…--Respondí torpemente—Estoy buscando al señor Lothar..”

“Ah, si, por supuesto.. es aquel que está sentado con ese grupo de empresarios.”

“Gracias..” Dije con voz apenas perceptible, y sin poder contener mi curiosidad voltee a verlo.

Francamente, no se parecía en nada a lo que había imaginado. Pensé que sería el típico turista americano, viejo y feo. Pero no, el tipo si se veía de unos 55 años, pero por su elegante traje negro y musculatura estaba claro que se había conservado bien.

Me puse algo nerviosa cuando vi su rostro, ya que tenia facciones realmente duras, como si fuera un torturador nazi o algo por el estilo. Y para colmo, también llevaba su blanco cabello recortado al estilo militar, dándole un aspecto aun más siniestro.

Lentamente me acerque a su mesa y pude ver que el americano y sus amigos estaban armando un gran barullo, platicando y brindando alegremente. Apreté mis manos con pena y haciendo un esfuerzo me presente: “¿H..hola..? ¿Señor Lothar?”

La mesa se quedo en un silencio sepulcral mientras todos los asistentes volteaban a verme con franca lujuria en sus caras. Entonces el americano amablemente se levanto y sin darme tiempo a reaccionar me dio un beso en la mano.

“Perfecto.. –Dijo con una sonrisa lujuriosa y un español deficiente--simplemente perfecto. Paola saber elegido correctamente, nenita.”

Los colores inmediatamente se me fueron al rostro, entre apenada y halagada, y en ese momento los demás tipos comenzaron a aplaudir y piropearme.

“G..gracias..” Dije con torpeza mientras Lothar colocaba una silla para que me sentara junto a él.

“Definitivamente, nenita, voy a divertir contigo hoy..”

“Bueno.. yo..” Trate de decir algo para cambiar el tema de conversación.

“Nada, nenita.. ¿Querer algo de tomar?” Me pregunto Lothar mientras llamaba a un mesero.

“No, bueno.. un vaso de agua.. por favor..”

Lothar inmediatamente ordeno mi bebida, y acto seguido giro sobre su silla y con sus ojos azul acero se me quedo mirando obsesivamente.

“God..realmente tu ser hermosa.. ¿Cuál ser tu nombre?”

Oh Dios. No había pensado en eso. Se supone que todas las chicas que trabajan en esto inventan algún nombre para usarlo con fines “artísticos”. Pero en este momento la pregunta me tenia indefensa.

“J..Josie..” Respondí apurada, y casi al terminar la frase me arrepentí. Le había dicho mi verdadero nombre, Oh Dios..

“Hermoso nombre, Josie.. ¿Tu primer vez en “cita”?”

“Si.. es la primera, señor…”

De reojo pude ver que los demás tipos en la mesa ahora platicaban de sus asuntos sin tomarnos tanto en cuenta. Respire aliviada, ya que tener tanta atención así me tenía un poco incomoda. Entonces el americano de forma simpática dio unas palmaditas en su regazo, obviamente indicándome que quería que me sentara en sus piernas.

Dudando, me levante de mi asiento y fui a sentarme en sus piernas, pero apenas mis nalgas se posaron sobre su cuerpo el americano me sujeto firmemente de la cintura y agresivamente me apretó contra su pecho. No pude ni siquiera reaccionar, porque casi inmediatamente su rostro se poso en mi hombro izquierdo y comenzó a decirme cosas al oído.

“¿Estar más cómoda así, señorita?”

“ S..si..” Dije tratando de voltear la cara, pero como relámpago una de sus manos me sujeto la cabeza y me obligo a seguir mirando al frente.

“Discúlpame, así gustarme a mí.. tu ser muy obediente, ¿No es verdad?”

“S..sí, señor.. “ Dije mordiéndome los labios, visiblemente excitada ante la situación. Por alguna extraña razón estaba disfrutando ser tratada así de forma tan dominante.

“Perfecto.. –Dijo él mientras su erección crecía y se apretaba con fuerzas contra mis nalgas—Tu tener un culito hermoso. Muy hermoso. ¿Ser virgen por ahí?”

“G..gracias.. y si. Si.. soy.” Dije tragando saliva mientras cerraba los ojos. La adrenalina recorría violentamente mi cuerpo, y mis pezones reaccionaron irguiéndose desafiantemente contra mi vestido negro. Mi excitación cada vez era más evidente.

“Perfecto..”

El americano me sujeto aun más firmemente contra su cuerpo, y sus poderosas manos recorrieron con descaro mi vientre y piernas una y otra vez, acariciándome con rudeza. Apenada por el espectáculo que estaba dando, voltee a ver al resto de los comensales, vi que varios de los tipos habían dejado de atender sus asuntos y de nuevo no me quitaban la vista de encima.

Sin duda les estaba dando un show muy entretenido. Estuvimos así por algunos minutos, hasta que finalmente el americano me dijo al oído:

“Creo que deber irnos ahora, Josie..”

Y no pude menos que sentirme aliviada. Al menos así se acabarían las miradas indiscretas. Acto seguido, el americano se levanto junto conmigo de su asiento y comenzó a despedirse de sus amigos.

“Ah mis amigos.. deber irme ya, un par de nalguitas me esperan..” Dijo a modo de broma mientras todas las miradas caían en mi. Y yo solo pude morderme los labios con molestia, ya que ser exhibida así, como “un par de nalguitas” frente a tantos tipos pues no me había caído muy en gracia.

Como sea, para no enojarme más trate de pensar en otra cosa, y así estuve hasta que después de algunos minutos el americano por fin termino de despedirse de sus amigos, y entonces me fue guiando hasta la entrada en donde ya nos esperaba su carro, un lujosísimo mercedes benz convertible. Con mucha caballerosidad Lothar me abrió la puerta del mismo y una vez que estuve adentro se coloco en el asiento del conductor y partimos hacia su hotel.

Por algunos minutos el americano manejó por las saturadas calles de la ciudad en total silencio, hasta que de repente volteo a verme para preguntarme algo.

“Y decirme, Josie.. ¿Qué tan buena tu ser mamando verga?”

Oh Dios. Me quede helada ante esa pregunta.

“Y.yo.. un poco.. yo..”

El americano me sonrió de vuelta y aprovechando una luz roja se bajo el zipper y saco su gigantesco miembro del pantalón. Era un instrumento enorme, increíblemente grueso y en la punta se veía una enorme cabeza morada que brillaba sutilmente con la luz. Entonces, con un gesto dominante, Lothar acerco su mano a mí y con cuidado deslizo sus dedos entre mi cabello, para acto seguido irme bajando hacia su regazo.

“S..señor, no, y.yo…” Trate de decir, resistiéndome débilmente, pero era inútil. El tipo tenia muchísima fuerza y lentamente mi cara se iba acercando a su miembro sin que yo pudiera hacer algo. Y francamente me horrorizaba la idea de que cualquiera que se asomara al carro me vería en tan comprometida situación.

“P..por favor...” Intente decir de forma suplicante y justo en ese momento mis labios llegaron a la gruesa cabeza morada. El americano no tuvo piedad y con un empujón firme su verga penetro en mi boca y fue deslizándose poco a poco hasta que la dejo completamente llena.

“¡Mmfmf…mfmfm…!” Gemí con impotencia, pataleando ligeramente.

“Perfecto, Josie.. tu ser muy buena mamando..” Dijo el americano mientras su mano comenzaba agresivamente a subir y bajar mi cabeza. Y no sé porque, pero de repente algo en mi interior se activó porque me sentí increíblemente excitada.

Oh Dios… ¡Me estaba gustando! Y mi mente pareció borrarse de golpe, y solo un pensamiento quedo: Debía mamar pito con todas mis fuerzas.

“MFm…mmfm…mfmf…” Entonces apreté con energía mis labios alrededor del poderoso falo y sin necesitar ya ayuda de nadie comencé a mover mi cabeza de arriba para abajo, apretando mi boca y succionando con tal fuerza que creo que le dolió un poco al americano.

“Eso es, nenita.. tu solita, mamar con fuerzas…”

“Mfmf…mfm…mfm….mfm..” Gemí en éxtasis, fascinada de tener la boca llena de verga y con mi lengua vuelta loca, retorciéndose alrededor de la gruesa cabeza morada. Y el americano ahora me acariciaba la cabeza suavemente, entre gruñidos tensos y una que otra mala palabra, mientras yo continuaba mamando y mamando hasta que perdí el hilo del tiempo.

Y creo que pasaron unos 10 minutos o más, no lo sé, pero durante todo ese tiempo mi boca devoro agresivamente a la cruel serpiente una y otra vez sin darle tregua, hasta que la acorrale para sacarle su veneno.

Entonces una mano poderosa me sujeto la cabeza y me obligo a quedarme quieta, mientras un espeso y salado liquido entraba en cantidades industriales a mi boca. Dios, que delicia, pensé mientras daba el primer trago y sentía como se me quedaba pegado en la garganta. Y luego di otro… y otro..

“Tomártelo todo, Josie.. uff.. todo..” Dijo Lothar mientras me seguía sujetando la cabeza, y yo dije que si con la cabeza, sin poder hablar. Y seguí bebiéndome su semen con voracidad hasta que finalmente gane la batalla y su verga quedo seca.

Entonces él me soltó y al verme liberada lentamente me volví a sentar en el asiento, como si no hubiera pasado nada. Pero en eso alcance a ver algo de reojo, y cuando voltee a ver me di cuenta con muchísima pena que un autobús estaba junto a nosotros en un alto y algunos tipos me veían con lujuria desde las ventanillas.

“Oh Dios.. vieron todo..” Dije poniéndome roja y cubriéndome la cara, pero al ver mi predicamento Lothar solo sonrió y acelero el carro para perder de vista al camión.

“No preocupar, Josie.. ya estar lejos el camión..” Dijo Lothar con una sonrisa maliciosa, evidentemente disfrutando de mi reacción. “Y tu tener boca salvaje.. yo estar muy feliz.”

Durante el resto del trayecto no dije ni una palabra, demasiado avergonzada por lo que acababa de suceder. Lothar me dio entonces unas palmaditas cariñosas en las piernas para indicarme que ya habíamos llegado a su hotel. Me baje del auto rápidamente, tratando de esquivar las miradas de los chicos del servicio ahí presentes, por miedo a que de alguna forma supieran cual era mi objetivo ahí.

Y finalmente llegamos a su cuarto, y cuando lo vi me quede fascinada. Esta no era una habitación cualquiera, sino el pent-house presidencial, y el lujo era ridículamente excesivo. Frente a mi estaba un espacio inmenso, con acabados de mármol y aluminio por todas partes, con una elegantísima sala y comedor a la izquierda y una deliciosa recamara principal a la derecha.

“Wow…”Dije con ingenuidad mientras caminaba en dirección a la cama.

Sin dudas era la más bonita que había visto en mi vida. Se veía apetitosa, con unas colchas blancas hermosísimas y unas almohadas gordas comodísimas. No pude mas y con un gesto coqueto me senté en el borde y rebote juguetonamente una y otra vez.

“Esta hermosa esta habitación, Lothar..” Dije entre risitas.

“Que bien, alegrar que tu gustar..” Respondió el con una mirada enigmática.

“No puedo creerlo.. has de ganar mucho dinero ¿No?” Pregunte inocentemente.

“Si.. algo. Me alcanza para vivir bien.” Dijo él mientras se quitaba el saco y lo colocaba en un perchero.

“Wow…”

“Ahora, Josie… desnudarte, por favor..”

Asentí obedientemente, y por alguna extraña razón no sentí nada de pudor al quitarme el vestidito negro y luego la tanguita, aunque me deje los zapatos de tacón. Lothar se me quedo viendo con una expresión de fascinación, y sin demorarse mucho también se quito la ropa.

Y ahora que lo veía sin el traje mi lujuria creció aun mas, ya que el americano tenía un cuerpo impresionante. Músculos bien torneados por todos lados, e incluso su rostro ya no me parecía tan intimidador como antes.

“¿Qué quieres que haga, Lothar?” Pregunte con timidez.

“Primer regla.. llamarme Amo a partir de ahora. ¿Entendido Josie?”

“S..si.. Amo..” Asentí con sumisión, mordiéndome los labios.

“Ahora bien.. ponerte en 4 sobre la cama..” Dijo con autoridad.

Rápidamente me coloque en la posición pedida, e inconscientemente arquee como felina la espalda y deje mis lindas nalguitas paraditas en actitud coqueta. El americano, visiblemente complacido por mi actitud, lentamente se acerco por detrás de mí y con sus frías y poderosas manos agarro mis nalgas y las apretó violentamente.

“Uhh…” Gemí con picardía.

Entonces Lothar apretó su rostro entre mis nalgas y pude sentir sus labios apretándose con fuerza desmedida alrededor de mi indefenso agujerito. Su lengua entonces salió de su escondite y juguetonamente comenzó a frotar en veloces círculos mi ano, casi causándome un desmayo.

“Oh Dios…” Dije con la respiración entrecortada, disfrutando infinitamente las nuevas sensaciones en mi trasero. Poco a poco los círculos que la lengua del americano describía en su erótico baile se fueron haciendo más pequeños, hasta que de repente y con un firme empujón comenzó a deslizarse en mi interior.

Mi ano reacciono con un violento apretón, inmovilizando al resbaloso intruso en su lugar por algunos segundos. Me dio un poco de risa la situación, y como pude trate de relajarme, permitiendo que la atrevida lengua volviera a su descarada misión. Y así fue metiéndose mas y mas en mi cuerpo y cuando llego al fondo comenzó a moverse vigorosamente de atrás para adelante, como si fuera un pequeño pero insistente falo.

Yo me estaba volviendo loca de placer. Comencé a sudar deliciosamente mientras apretaba los puños, poniendo una carita de angustia con cada ataque anal.

“Delicioso culo…” Dijo entonces Lothar con una voz picara, y solo pude responder con unos tiernos quejiditos. Y su lengua al parecer estaba entrenada para violar, porque de repente acelero su ritmo y comenzó a entrar y salir de mi culo con una velocidad increíble, haciéndome saltar juguetonamente con cada acometida.

“Ah….mmm…mmmm” Comencé a gemir sin poder controlarme.

“Así, nenita.. mas fuerte..” Dijo Lothar detrás de mí sin detener sus atenciones ni un segundo. “Gemir para mí.”

Y al oír eso mis actitudes se fueron volviendo cada vez mas descaradas, y en pocos segundos ya estaba gimiendo como puta, arqueando la espalda y parando descaradamente el culo para recibir más castigo de su poderosa lengua. Y con una ronca risita el americano respondió apretando aun mas su cara entre mis nalgas mientras con una mano me daba rápidas palmaditas sobre mi coño.

“Ay…ahh….mmm..” Gemí febrilmente, apretando las sabanas con fuerza y saltando un poquito con cada golpecito. Todo era exquisito, y ante tanto placer me sentía a punto de un desmayo.

De repente Lothar dijo algo que me preocupo un poquito: “Debo preparar tu ano para lo que viene, nenita.. “

“Ayy..D..dios…” Dije con apuros. “Pero.. yo nunca he…tenido sexo anal, Lothar..”

“No preocupar, nenita.. tratarte delicado lo hare..”

Nunca hubiera imaginado que sentiría tanto placer de esta forma. Me sentía sucia, pervertida, de lo peor…

Pero la sonrisa no me la quitaba nadie.

Cerré los ojos y de nuevo perdí el sentido del tiempo. Y así pasaron 15 minutos en los cuales el americano no dejo ni un instante de comerme el culo, y ya para entonces todo mi cuerpo había reaccionado en consecuencia. Sentía muchísimo calor, y mi piel estaba cubierta de una deliciosa capa de sudor que hacía que mi largo cabello se quedara pegado en mi rostro. Mi clítoris pulsaba insistentemente, clamando por algo de atención, y la humedad entre mis piernas era evidente.

Y mi respiración estaba agitadísima.

De repente el americano con mucha delicadeza coloco una almohada debajo de mi vientre, y después puso su mano en mi espalda baja y me empujo hacia abajo para acostarme sobre ella, para de esa forma asegurarse que siempre tuviera las nalgas siempre apuntando hacia arriba y la espalda arqueada.

Entonces saco una botellita de lubricante de uno de los cajones y con mucha paciencia comenzó a aplicarlo alrededor de su miembro y en mi ano, vigorosamente metiéndome uno y dos dedos para aflojarme.

Voltee a verlo y sonreí con una actitud lujuriosa. Se sentía delicioso.

“¿Estar lista Josie?” Dijo después de algunos minutos, cuando mi culito había quedado perfectamente lubricado.

“S..si..Amo..” Asentí con una actitud infantil, y en menos de un segundo el americano se coloco sobre mí con una actitud dominante pero sin colocar todo el peso de su cuerpo sobre el mío. Entonces saco por debajo de una almohada un pequeño par de esposas metálicas y sin pedirme permiso me obligo a poner mis brazos doblados en la espalda y las coloco en mis muñecas.

Click…

“Auch…” Trate de decir, un poco entre queja y excitación. Pero el Americano me dio una nalgadita rápida como reprimenda y sin detenerse coloco su brazo izquierdo debajo de mi cabeza, para que fuera algo así como mi almohada.

Dios. Me tenia completamente a su merced.

Nunca me había sentido así, tan indefensa y vencida, la hembra sometida ante el macho que la domina y la va a hacer suya sin piedad. Y sin poder evitarlo me sonroje muchísimo, y mordí mis labios con ansiedad.

Entonces el americano fue dejando caer su peso sobre mi cuerpecito y me queje un poquito.

“Uff..P..pesas mucho..” Dije con una risita.

Lothar se rio ligeramente al ver mi reacción pero aun así siguió con su plan. Con toda la calma del mundo coloco la punta de su poderoso miembro entre mis nalgas y la fue frotando de arriba para abajo, hasta que finalmente quedo apuntando directamente a mi ano.

“U..uy…” Dije asustada dando un saltito. Lothar se rio nuevamente y me dijo al oído:

“No temer, nenita.. lo hare con cuidado.. ¿Ok?”

Asentí como niña chiquita, y sin poder hacer mas cerré los ojos y contuve la respiración. El momento había llegado. Mi ano estaba a punto de ser profanado.

Lothar me sujeto aun con más fuerza contra su cuerpo, y lentamente fue inclinando sus caderas para penetrarme. Abrí la boca de par en par al sentir la tremenda presión de su verga contra mi indefenso orificio, pero al parecer mi ano no iba a rendirse tan fácilmente. El heroico agujerito opuso muchísima resistencia, cerrándose con una fuerza desmedida ante el extraño cuerpo invasor y durante varios intentos fue imposible de superar.

“A..au….” Me queje un poquito, aunque todavía no sentía ningún dolor o incomodidad. Más que nada eran mis nervios los que me tenían acelerada.

Lothar entendió la situación y se detuvo por algunos segundos. Entonces me dio un beso tierno en la mejilla y siguió con sus intentos para entrar por fin en mi culo. Inconscientemente, creo que yo no estaba cooperando mucho porque sin darme cuenta apretaba mi cuerpo lo mas que podía. Pero al final la persistencia del americano rindió frutos y finalmente con un empujoncito mi ano perdió la batalla y centímetro a centímetro la poderosa anaconda fue entrando en mi recto.

“Oh Dios…oh Dios.. oh Dios…” Dije en voz baja mientras apretaba con fuerzas los puños en mi espalda, sin poder hacer nada más. La presión en mi ano era increíble, sentía como si se me fuera a romper de un momento a otro, como si me estuvieran partiendo en dos. Y sin importarle nada la venosa y gruesa verga del americano seguía deslizándose entre mis nalgas, llenando mi recto mientras la presión en mi estomago iba en aumento.

Con impotencia un par de lagrimas resbalaron por mis mejillas, sintiendo como el placer inicial se volvía lentamente un ligero dolor y unas terribles ganas de ir al baño.

“Au…ve lento..más lento..” Dije con una carita de angustia. Pero Lothar me ignoro cruelmente y siguió enterrándome su espada, evidentemente excitado con mi reacción. La presión en mis intestinos aumentaba con cada segundo que pasaba, y cuando casi sentía que estaba a punto de explotar Lothar se detuvo y con voz suave me dijo al oído:

“Shhhh… Josie, quiero que tu relajarte..tienes la mitad adentro, pero ahora quiero que pujes hacia fuera, como si querer expulsar mi verga de ti.. ¿Entendido nenita?”

¡¿Solo tenía la mitad adentro?! Oh Dios…

Pero yo no soy de las que se rinden. Con dificultad asentí, y mordiéndome los labios puja con todas mis fuerzas. Entonces, para mi sorpresa, el miembro del americano se deslizo vigorosamente de golpe unos centímetros más hacia mi interior. Apreté los puños y de nuevo volví a pujar, y como había sucedido antes su verga entro un poco más.

“Oh… cada vez que hago el esfuerzo.. entra mas…” Dije con voz débil, sudando frio ante la situación.

“Si, nenita.. eso es exactamente lo que quiero.. ahora tu pujar con cada empujón, y relajar con la salida, ¿Entendido?”

“S..si..amo..” Dije sin poder ocultar una sonrisa de triunfo. Le había agarrado el modo a esto del sexo anal.

Y así, entre pujidos y empujones fui comiéndome la verga del americano, hasta que finalmente la tuve por completo en mi interior. Y la sensación era entre rara y excitante. Las ganas de ir al baño ahí seguían, pero el ardor en mi cuerpo se sentía delicioso. Y el movimiento de algo adentro de mi estomago se sentía rarísimo, y con una sonrisita coqueta me di cuenta que su miembro por lo menos debía llegar hasta mi ombligo.

Entonces la batalla comenzó.

Lothar fue sacando lentamente su miembro de mi colita hasta que quedo la mitad afuera, y luego poco a poco me lo enterró de nuevo. Entonces el ciclo se repitió y volvió a sacarla hasta la mitad para luego meterla por completo, y así sucesivamente.

“Uhh….uhhhh….uh…..uh….” Gemí tiernamente, tratando de concentrarme en mis pujidos y exhalaciones. Mis intestinos eran llenados y vaciados sin piedad una y otra vez, y unos segundos después abrí la boca de forma lujuriosa, deslizando mi lengua por los labios.

Y el americano fue montándome cada vez más rápido, hasta que el ritmo se volvió frenético, animal, y la cama se zarandeaba violentamente con cada embestida.

Slap…slap….slap…slap…..

Y poco a poco los malestares en mi cuerpo fueron desapareciendo. Ya no sentía ganas de ir al baño, y aunque la presión en mi interior era cada vez mayor y los golpeteos más violentos. La idea de tener a un completo desconocido bombeándome el culo tenía un gran factor de perversión que francamente me volvía loca.

”Delicioso..” Dije febrilmente, quejándome dulcemente mientras sentía como mi ano se estiraba y encogía con cada embestida, y el golpeteo de las bolas del americano contra mi coño me enviaba señales orgásmicas por todo mi cuerpo.

Slap………..slap…………slap………slap…….

Si..definitivamente el que me dieran por atrás me tenía como gata en celo.

Y Lothar casi no decía nada, aunque sus gruñidos eran cada vez más fuertes. Sin duda, el tipo estaba concentrado en su misión, y así me penetro de esta manera por unos 10 minutos, y cuando me vio lo suficientemente relajada me pregunto al oído:

“Nenita, ¿Estar lista?”

“¿Lista? ¿P.para..que?” Dije con algo de miedo.

“Para esto…”

Entonces Lothar acelero violentamente sus movimientos, a un ritmo endiablado, y su miembro comenzó a taladrarme el culo sin piedad. Apreté de nuevo las sabanas y me puse increíblemente tensa, y sin poder evitarlo unas lagrimas se resbalaron por mis mejillas. “Ahhh….ayy….ahhhh…mmmmmmm.”

SLAP..SLAP..SLAP..SLAP..

Pero no eran lagrimas de dolor o tristeza.

Sencillamente, nunca hubiera pensado que en mi culo estuviera la puerta del cielo. Las sensaciones eran exquisitas, el sentir mis intestinos ser golpeados por dentro una y otra vez a la vez que mi ano se extendía al máximo me tenían retorciéndome de placer, gimiendo y pataleando con cada acometida.

“¡Ugh...uh… uhh.. ugh…así..duro..más duro…!” Gemí guturalmente, lo cual pareció excitar mas al americano.

“Retorcerte como puta, Josie” Dijo con malicia en mi oído.

“UGH….ugh….au..ahh” Obedecí y como pude moví mis caderas de las formas más sucias y sexuales posibles, levantándolas para recibir con más fuerza cada embestida.

SLAP..SLAP..SLAP..SLAP..

Y el castigo era delicioso, y la cama ahora parecía que se iba a desarmar en cualquier momento. Y con cada golpe de sus caderas mi delicado cuerpo se apretaba contra la cama y mis pechos se frotaban con fuerza contra la colcha, haciéndome gemir de placer una y otra vez.

Entonces Lothar se acerco a mi oreja y con mucha sensualidad deslizo su lengua en ella, chupándola y masajeándola gentilmente en contraste con los violentos movimientos de sus caderas.

Abrí la boca de forma lujuriosa, sintiendo como el despiadado ataque contra mi culo aumentaba en velocidad. Mis firmes nalgas rebotaban con fuerza contra su cuerpo mientras en total sumisión yo solo gemía tiernamente y me mordía los labios en éxtasis. A este ritmo me volvería loca, no podría aguantar mucho tiempo más.

SLAP..SLAP..SLAP..SLAP..

El final parecía estar cerca…

SLAP..SLAP..SLAP..SLAP..

Entonces las caderas del americano comenzaron entonces a bombear mi culo de forma aun más agresiva, si esto era aun posible. Me puse completamente tensa, sabiendo que su orgasmo estaba muy cerca.

“Ya casi Josie, tu culo recibir mi leche..¿Entendido?”

“S..si..Amo.. ahhh si.. mi culo es suyo..ahhh….uhhh….uhh….” Respondí febrilmente, jadeando.

Entonces el americano se apretó con violencia contra mis nalgas y comencé a sentir algo cálido en mi interior.
“¡Oh..God.. oh God..F..fuck..!” Grito Lothar a la vez que se apretaba aun mas contra mí, y por sus gritos era evidente que estaba teniendo un orgasmo intensísimo.

“Ah…ah…” Gemí débilmente, temblando ligeramente mientras este hombre masivo se apretaba contra mi espalda y depositaba su semilla en mi cuerpo. Había sido derrotada, sometida y sodomizada, y mi pobre culo seguía pagando las consecuencias…

Pero…

…oh Dios, se sentía riquísimo...

Cerré los ojos y pude sentir como la leche de Lothar me llenaba las entrañas. Era como un calorcito riquísimo en mi estomago, y me daba unas cosquillitas deliciosas, hasta que finalmente, y después de varios agónicos minutos, Lothar se dejo caer sobre mí y me dijo al oído:

“Uff…. Oh god… Ahora cuando yo venir a México solo querer tu culito, Josie… “

Me sonroje ante el comentario, y en ese momento trate de moverme un poco pero de nuevo el americano me sujeto con fuerza y me mantuvo en posición. “No mover hasta que yo te diga..¿Entendido?”

“S..si Amo..”

Entonces me dio un tierno beso en la nuca, y me volvió a decir al oído: “Ahora, vamos a bañar juntos, y luego yo volver a cogerte por la cola..¿Entendiste?”

Me reí coquetamente ante la pronunciación de lo que acababa de decir. Con un gesto tierno asentí con la cabeza. Si mi Amo deseaba “cogerme por la cola” de nuevo.. ¿Quién era yo para negarme?

“Good.. ven conmigo…”

Entonces me cargo delicadamente entre sus brazos y me llevo hasta la tina… y las horas volaron. Lothar resulto ser un amante incansable. Después de sodomizarme en la cama, lo hizo en la regadera y luego en la cocina de la suite. Siempre por el culo, y cuando por fin todo terminó, a eso de las 3 de la mañana, yo estaba exhausta y me dolía todo el cuerpo.

Entonces nos fuimos a la cama juntos, y no tarde mucho en quedarme dormida en los brazos del americano, con una sonrisa en la cara. Nunca hubiera pensado que mi iniciación anal seria así, tan extrema y agresiva.

Pero a pesar de todo, me sentía feliz…

Había completado con éxito mi primera “cita” en la agencia y estaba francamente orgullosa. Había dejado un cliente totalmente satisfecho, e incluso el americano me había dado una propina extra de $1000 dólares. Toda una fortuna para una pobre chica universitaria.

¿Qué sucedería mañana?

No sabía. Pero si el destino me deparaba algo como lo de esta noche…

… seria delicioso.

Diario de una Escort 1: El Inicio

Esta es la historia de Josie, una chica de 18 años muy guapa que un día decide lanzarse a la aventura y ser Escort. Aunque hay un pequeño problemita: Es super timida. :)





“Josie, hija.. ¿Vas a bajar a cenar?” Preguntó mi abuela desde las escaleras.

“Eh… en un momento, abuela.. ya bajo..” Dije apurada, mirando con nervios el texto en la pantalla de mi computadora:


¿Eres joven, bonita y audaz? ¿Deseas mejorar tus ingresos? Ven a una entrevista con nosotros y no te arrepentirás…
Klie Escorts Latinoamérica.


“Uf…” Suspire mientras me mordía las uñas. Llevaba viendo 20 minutos el anuncio sin atreverme a hacer nada más.

Sabía que necesitaba el dinero, eso estaba claro. Mis padres habían muerto hace algunos años y vivía desde entonces sola con mi abuela. Pero desgraciadamente nuestra situación era cada vez más complicada. A pesar de que yo mantenía una beca en la universidad, la pensión de mi abuela era insuficiente para mantenernos a las dos y eso cada día era más evidente.

Como solución yo le había propuesto tomar algún trabajito extra para ganar dinero, pero ella siempre se había opuesto. Decía que mis calificaciones eran primero y que para lo demás Dios proveería…

…Aunque yo lo dudaba. En el fondo sabía que tenía que hacer algo.

Y ese “algo” había llegado por casualidad hacia unas semanas. Curioseando en internet había encontrado el anuncio de una agencia de acompañantes y francamente me había sentido atraída por la idea. Mi vida hasta ahora había transcurrido entre la escuela y la casa, y pues me sentía cansada de esa rutina. Nunca me sucedía nada emocionante, y el anuncio podía ser la cura a todo eso. En mi fantasiosa imaginación prometía un estilo de vida muy interesante, lleno de chicos, viajes y dinero.

Uff… Todo lo que una pudiera desear.

Y bueno, respecto a si me consideraba digna de trabajar ahí, pues siempre había sabido que era bonita. Claro, nunca salía a ninguna parte por mi extrema timidez y los estudios, pero pretendientes y piropos nunca me habían faltado.

En fin, a pesar de mis nervios, sabía que tenía que tomar una decisión ya…

Y haciendo acopio de todo mi valor anote en una libretita la dirección del sitio y muy decidida me levante con la intención de ir a la entrevista ya mismo. No quería perder ni un minuto más encerrada en la casa sin hacer nada al respecto.

Aunque, pensándolo bien, mejor me daba una manita de gato antes de ir, pues no iba a salir así en fachas. Entonces con una sonrisita fui a cambiarme de ropa, poniéndome una sensual minifalda de mezclilla y una blusita blanca ajustada, que me hacían ver súper coqueta. Entonces arregle mi largo cabello café en una coqueta cola de caballo y como toque final me maquille ligeramente.

“Espero verme linda para la entrevista.” Dije mordiéndome los labios mientras con algo de vanidad me ponía de perfil una y otra vez frente al espejo. Aunque me preocupe un poco por la edad que aparentaba, ya que a pesar de mis esfuerzos me veía como de 15.

¡Pero que importaba!

Estaba decidida, y entonces a toda velocidad salí de mi recamara y baje la escalera en dirección a la puerta, pero justo antes de llegar una voz familiar me detuvo.

“Hija, que bonita te ves…¿No vas a cenar?” Dijo mi abuela desde la sala.

“No puedo, abuela.. tengo que salir ya…” Respondí con una sonrisa mientras le daba un tierno beso en la mejilla.

“¿Así de linda? Dime.. ¿Vas con algún chico?” Pregunto con picardía.

“Eh.. si.. si, con un chico..” Respondí apenada. “Bueno, abuela.. te veo mañana, creo que voy a llegar algo tarde hoy…”

“Si, mi niña, que te vaya bien….¿Quieres que te guarde tu cena para después?”

Ya no alcance a responderle. Con toda la prisa del mundo corrí hasta mi coche, un viejo bocho modelo 82, y en un segundo ya estaba acelerando por la calle hacia la entrevista. Y así, durante un rato maneje entre mil avenidas solitarias, hasta que de repente me di cuenta que estaba saliendo de la zona “pobre” de la ciudad y entrando en la “rica”.

Y el cambio fue radical, porque de las calles llenas de baches y edificios espantosos pase a ver hermosas casas y mansiones por todos lados, cada una rodeada de impresionantes jardines y con autos lujosísimos estacionados en la puerta.

“Dios..” Suspire con ingenuidad, fascinada por el espectáculo ante mis ojos. Pero aun así, nada me hubiera preparado ante lo que vi al llegar a mi destino…

Ya que frente a mi tenía una hermosísima mansión rosa estilo clásico, con 2 inmensos jardines a sus costados y un colosal pórtico de piedra al frente que le daba un aspecto sumamente intimidante. Con mucho cuidado me estacione frente a la entrada, sintiéndome casi apenada porque mi humilde bocho dañara con su presencia tan magnífica propiedad, e inmediatamente un tipo elegantemente vestido salió a recibirme y con mucha amabilidad me abrió la puerta.

“Buenas noches señorita ¿A qué asunto viene con nosotros?” Pregunto de forma amigable.

“Ah… Vengo a la entrevista…”

“Excelente, pase por favor, llega usted justo a tiempo.”

Trate de sonreír pero no pude, sintiendo de repente mucha vergüenza. Seguramente este tipo había recibido a miles de chicas como yo y conocía mis intenciones. En ese momento me sentí la más sucia del universo.

“G..gracias..” Tartamudee apenada mientras otro tipo amablemente me hacía señas de que lo siguiera y con algo de dudas obedecí. Y si ya de por si me sentía muy nerviosa, al entrar al vestíbulo de la mansión me sentí completamente abrumada. El lujo era exquisito, con todas las paredes de un elegante color blanco y hermosas esculturas y espectaculares cuadros por doquier.

“D..dios…” Dije atontada, a lo cual mi acompañante respondió con una sonrisa de complicidad, ya que seguramente esa era la reacción usual de todas las chicas al venir aquí por primera vez. Y así me fue llevando por varias salas, cada una más espectacular que la anterior, hasta que finalmente llegamos a un gigantesco y elegante salón rojo, con un señorial escritorio de madera al fondo y atrás de él una mujer de preciosa y larga cabellera negra hablando por teléfono.

Camine lentamente en su dirección y ella, con un gesto amable, me hizo una seña de que tomara asiento y la esperara unos minutos. Obedecí, y sin tratar de verme muy obvia me le quede viendo con curiosidad. Sin duda la mujer era preciosa. Tendría unos 35 años y su rostro era francamente espectacular, con delicados rasgos árabes y unos hermosos ojos negros que le daban un aspecto exótico.

Vi que estaba vestida para negocios, con un elegantísimo conjunto de falda larga negra y saquito corto, que sin embargo no podían ocultar un cuerpo curvilíneo y estilizado. Y por sus gestos y actitudes me di cuenta que poseía una clase y elegancia sobrenatural. ¿Sería ella la dueña de la agencia?

Aunque sin querer, al verla tan perfecta mis propias inseguridades comenzaron a salir a flote. Quizás esta no sea una buena idea, pensé, quizás no soy lo suficientemente linda como para trabajar aquí y me van a rechazar. Quizás esto no es para mí. Quizás no…

¡Dios, que angustia!

Voltee a ver a la mujer, y vi que seguía platicando despreocupadamente.

“Si, Carlos.. lo entiendo. Las tendrás a las 3 por el costo acostumbrado, ¿Entendido?” Dijo finalmente por el teléfono, y entonces lo colgó con suavidad y volteo a verme.

“¿Cómo te llamas, nena?”

“Josie…” dije con timidez, apretando las manos.

“Muy bien, Josie –Dijo mientras me daba la mano con amabilidad—Yo soy Paola, y estoy a cargo de la Agencia. Por cierto, nena… ¿Qué edad tienes?”

“Mucho gusto Paola… tengo 21 años.” Respondí sonrojándome, ante lo cual ella volvió a sonreír. De alguna forma me sentía como si fuera una ovejita parada frente a un león, completamente intimidada.

“Pues pareces de 15, aunque tienes una carita divina. Y has de estar muy nerviosa ¿Verdad? ¿Habías visto antes un lugar así, Josie?”

“Si.. muy nerviosa. –Dije bajando la mirada.—No, nunca había estado en un lugar así..”

Entonces Paola se levanto de su lugar y camino lentamente a mi alrededor, examinándome minuciosamente con la mirada, lo cual me hizo sentir aun mas ansiosa. Sin poder evitarlo contuve la respiración.

“Me agrada que te guste el lugar, Josie. –Dijo finalmente con una sonrisa de aprobación—Por cierto, estas guapísima..”

“Gracias.. “ Respondí aliviada, sintiendo que había pasado la prueba.

“De nada.. realmente eres muy bonita. Muy, muy bonita. Ahora Josie, te explicare que hacemos aquí. Somos la agencia de escorts mas exclusiva de México. Entre nuestros clientes están los hombres más poderosos del país, que exigen bellas chicas y sobre todo, discreción..¿Entiendes?”

“S..sí, claro.. yo…”

“Entonces –Me interrumpió—estamos constantemente en la búsqueda de los mejores ejemplares femeninos del país, chicas que estén dispuestas a pasarse un buen rato y ganar muchísimo dinero… pero sobre todo, que tengan el potencial erótico para que nuestros clientes nos vuelvan a llamar.”

“Si.. “ Asentí débilmente con la mirada.

“Y bueno.. Josie, al verte puedo darme cuenta que tienes todo para triunfar aquí. No solo eres muy bonita, sino que a pesar de tus ropas y tu status manifiestas cierta clase.

“¿Perdón?” Dije con algo de enojo al oír eso. No llevaba aquí ni 10 minutos y ya me estaban ofendiendo.

“No, disculpa, no lo quise decir así. –Dijo Paola con calma--Me refiero a que es evidente que no vienes de un status socioeconómico alto. Salta a la vista, aunque te aseguro que no lo digo con mala intención. Precisamente aquí es donde vas a cambiar eso..”

“Bueno.. yo..” Trate de decir, aun con algo de molestia.

“Ahora, esto funciona así, Josie… si decides entrar a la agencia, te haremos primero unos estudios médicos para asegurarnos que no tengas alguna enfermedad. Luego, si pasas esa etapa te pondré en manos de mis asesores de moda e imagen y de alguna forma te “reinventaremos” para que estés a la altura de lo que una chica de nuestra agencia es. Y finalmente te enviaremos a tu primera misión. ¿Has entendido?”

“S..si.. “ Respondí algo emocionada, sobre todo por lo del “cambio de imagen”.

“Y claro.. a nuestras chicas les va muy bien económicamente. Por cada misión, dependiendo de lo que suceda, puedes recibir de $500 a $10,000 dólares.”

Me quede sin habla. No podía creer las cantidades que me acababa de mencionar.

“¿10,000 dólares?”

“Si..”Dijo Paola con una sensual sonrisa. “Pero como te dije, eso depende de lo que estés dispuesta a hacer…”

“¿Dispuesta a hacer…?” Pregunte con miedo.

“Si.. por ejemplo, si una de nuestras chicas sale con un cliente y solo hay sexo convencional, se lleva el mínimo de $500 dólares.”

“Oh…”

“Por otro lado, por ponerte un ejemplo, si en tu cita con el cliente accedes a tener sexo anal y algunos juegos sadomasoquistas, te puedes llevar $10,000 por salida.”

“Wow…”

“Me alegra tu reacción, Josie. Pero debo mencionarte antes algunas reglas que nuestras chicas deben de seguir: 1.- El cliente tiene la libertad de eyacular adentro de ti, en donde el mas lo desee. 2.- No puedes tener novio, porque nuestros clientes desean a sus chicas “Ansiosas y limpias”, sin rastros de otro hombre. 3.- Total discreción. No le puedes contar a nadie lo que suceda aquí.”

Al oír lo de “Eyacular adentro de ti” me quede algo nerviosa. “Pero.. ¿No es eso algo.. peligroso? ¿Sin protección?”

“Veras Josie, nuestros clientes son hombres muy poderosos y por esa razón nos prefieren. Y los hombres de esos niveles NO ACEPTARIAN otra cosa. Y además saben que a todas nuestras chicas les hacemos constantemente estudios y que cuando van con ellos están limpias y dispuestas para realizar cualquier fantasía que ellos deseen. Y con eso realmente me refiero a CUALQUIER FANTASIA. Entiendo que es un riesgo, pero precisamente por eso la elección depende de cada chica y las recompensas son generosas…”

“Bueno.. no sé..” Dije con algo de preocupación.

Entonces con una actitud desafiante Paola se sentó en el escritorio frente a mí, y me dijo:

“Ahora bien, Josie.. ¿Que esperas lograr aquí?”

“Y..yo… no sé, yo..”

“Claro que sabes..” Dijo con una sonrisa. “Solo tienes que decirlo..”

“Bueno.. yo tengo algunos problemas de dinero y…”

“Ah.. ¿Solo estas aquí por el dinero?” Dijo con un tono de voz que no me dejo dudas de que eso no era lo ideal.

“No.. bueno.. yo… ..”

“Veras, Josie.. –Dijo Paola con una voz un poco más suave-- para estar en nuestra agencia debes de tener una actitud completamente sexual. Nuestras chicas aman el sexo antes que nada, y esa actitud se transmite a nuestros clientes. Si estás aquí solo por el dinero, no creo que nos convengas…”

“Perdón, sí quiero estar aquí y ..no busco solo dinero..” Dije con torpeza, tratando de arreglar la situación.

“¿Ah sí? Bueno, veamos.. Después de lo que te acabo de contar, ¿Cuánto te gustaría ganar por salida?”

Voltee a ver a Paola, y su expresión había cambiado. Ahora me veía con picardía, como vería un gato a un ratón. Definitivamente se estaba divirtiendo con mis inseguridades. Como sea, me arme de valor y trate de responder lo mejor posible.

“¿$500?” Respondí apenada.

“No..no te creo, vamos.. “ Dijo Paola con una mirada de incredulidad. “Se que estas aquí por mas..”

“Bueno.. yo.. no sé.. no sé si me atrevería a..”

“¿A ser una de las chicas que ganan $10,000 por cita?”

“…”

“Vamos, Josie, me gustan los retos… solo dilo..” Dijo mientras se mordía los labios en anticipación.

¿$10,000?” Respondí finalmente, poniéndome roja de la vergüenza.

“¿Ves? No fue tan difícil. –Dijo con una risita sensual-- Es evidente que eres una chica que busca divertirse y una miserable cita regular no es suficiente.”

Entonces tomo una hoja de papel y comenzó a escribir algo en ella. “Mañana quiero que vayas a esta clínica para hacerte los estudios ¿Ok?, y después ve a esta dirección con mis asesores de moda para hacer tu cambio de look.”

“S..si..” Respondí con una sonrisa inmensa al oír nuevamente lo del cambio de look.

“Perfecto, Josie.. ¿Sabes? Creo que vas a ser una de mis mejores chicas… pero por favor, no me decepciones.”

“Hare lo mejor que pueda, Paola...” Conteste con timidez.

Paola camino de vuelta a su lugar detrás del escritorio y con mucha calma se puso a buscar algo en uno de los cajones. No tardo mucho en sacar un pequeño sobre blanco de él y con un gesto elegante lo coloco frente a mí.

“Toma eso, Josie, te va a ayudar a comenzar tu nueva vida con nosotros..”

“P..pero.. ¿Qué es?” Dije mientras tomaba el sobre con miedo.

“$2000 dólares.. “

“Oh.. Dios, no sé...”

“Considéralo un regalo de bienvenida… ¿Ok?”

“G..gracias..” Respondí con una inmensa sonrisa mientras colocaba el sobre en mi pequeña bolsa.

“Bueno Josie –Dijo finalmente mientras me daba la mano a modo de despedida—Nos veremos aquí en 10 días ¿Ok? Ve a hacer todo eso que te indique y yo preparare lo demás.”

“Si, Paola..” Respondí mientras me incorporaba.

“Por último, te quiero pedir algo Josie.. –Dijo poniendo una mirada enigmática-- de ahora en adelante, me dirás Señorita Paola… ¿Entendido?”

“Si…Señorita Paola..” Dije en voz baja.

“Perfecto..” Dijo con una sonrisa. “Entonces nos veremos pronto..”

Agradecida y feliz me di la vuelta, y en unos cuantos minutos ya estaba en mi carro nuevamente en dirección a mi casa. Iba como en shock, sin poder creer lo que había sucedido. Estaba impresionada por todo, por el lujo, el dinero, lo que podría ser mi vida de ahora en adelante.

¡Y eso que todavía no había sucedido nada…!

Uff…

Me moría de curiosidad por iniciar mi nueva vida…

¿Y como es Alina?

Pues así me la imagino...




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